Julio Nieto San José (1944-2020): “Hacer las cosas con todo mi corazón y con toda la sencillez”

Julio Nieto San José (1944-2020): “Hacer las cosas con todo mi corazón y con toda la sencillez”

Escrito por: Lorenzo Amigo, sm

Recordar es vivir, vivir desde el corazón, desde la hondura que nos permite actualizar y hacer presente todo lo vivido. Recordar a Julito – así lo llamábamos siempre sus amigos – me ha hecho volver a saborear tantas experiencias vitales que fueron marcando la vida de ambos. Gracias a Dios, pertenecemos a una generación que apreció la vivencia de la amistad, a pesar de las dichosas Constituciones negras que ponían en guardia contra las “amistades particulares”. Ya en el postulantado de Valladolid, cada uno de nosotros fue teniendo sus amigos y lo que más nos inspiraba era una pareja de religiosos jóvenes a los que llamábamos “los inseparables”, inspirándonos en el libro de francés que mostraba a dos amigos en diversas situaciones vitales. Julito era solo una promoción anterior a la mía, pero eso dificultó el contacto personal. Lo mismo hay que decir de los años de escolasticado en Carabanchel, donde los grupos eran más reducidos. Julito era de Ciencias, mientras yo hice Letras.

Nuestras primeras andanzas juntos empezaron en Ciudad Real, en 1968, donde los dos más o menos nos estrenábamos en la “vida activa” de profesores filipinos. Las andanzas continuaron en el Colegio Mayor Chaminade como estudiantes (1970-1974). Eran los años del posconcilio, que marcaron la vida de la sociedad, de la Iglesia y de la Compañía de María. Sinceramente quisimos acoger lo mejor del Concilio, a pesar de que muchas veces nos quedamos en los cambios puramente formales. No fue culpa nuestra, ni de nuestros superiores y formadores, que fueron excelentes. Tan solo con el tiempo se pudo ir discerniendo entre el trigo y la cizaña. De lo que no cabe duda es de que tratamos de vivir intensamente la nueva situación, que para algunos representaba “la búsqueda del tiempo perdido”. Desgraciadamente durante esa primera fase del posconcilio “se perdieron” muchas vocaciones y los que perseveraron necesitaron un largo proceso de renovación de su vida consagrada.

Recordar aquellos años es recordar cómo era Julito, cuáles eran sus cualidades y capacidades, qué es lo que hizo y sobre todo las convicciones profundas que animaron sus opciones, los discernimientos que fue haciendo a lo largo de su proceso vital.  Dejaremos hablar al mismo Julito y a los superiores y formadores que muchas veces reflejan el sentir de los hermanos.

Si quieres descubrir más sobre la vida de Julio, lo puedes leer en el siguiente enlace: JULIO NIETO SAN JOSÉ SM