Prudencio Zuazo Echazarra (1933-2025): Gracias, Señor, por poner ante nosotros un regalo como Prudencio

Prudencio Zuazo Echazarra (1933-2025): Gracias, Señor, por poner ante nosotros un regalo como Prudencio

Escrito por José María Alvira, SM

El funeral de Prudencio se celebró en la capilla del colegio Santa María del Pilar de Zaragoza el miércoles, 8 de octubre, a las 7 de la tarde. La iglesia estaba abarrotada. La celebración había congregado a una multitud de personas relacionadas con el colegio: antiguos alumnos de diversas promociones, familias, profesores actuales y jubilados, personal del colegio, fraternos, afiliados, religiosos marianistas de varias comunidades.

Presidía la celebración el Provincial, Iñaki Sarasua, y concelebraban con él varios sacerdotes marianistas, entre ellos los tres de su comunidad. En los primeros bancos estábamos los demás religiosos de la comunidad, así como los familiares de Prudencio que habían venido a la celebración. Por razones de salud, su hermana Angelines no pudo quedarse por la tarde al funeral pero, acompañada de sus dos hijas, había pasado un largo rato por la mañana velando a su hermano y después compartiendo unos momentos muy gratos con toda la comunidad.
La asistencia de tantas personas no era de extrañar. Prudencio había despertado la admiración, el cariño y la simpatía de muchas personas vinculadas al colegio y de todos los que le conocieron. Era toda una referencia para la comunidad educativa, la actual y la de los largos años pasados en ella.


Su fallecimiento se había producido el día anterior, 7 de octubre, de forma repentina. Es cierto que durante las dos semanas previas había comenzado a manifestar algunas pequeñas molestias y dificultades, pero su salud general no hacía presagiar este final tan rápido. Tal como nos hizo notar una antigua alumna que lo conocía bien, Prudencio nos ha dejado cuando posiblemente iba a empezar su deterioro.
Poco tiempo antes de su muerte, el 12 de septiembre, había celebrado con la comunidad el 75º aniversario de su primera profesión religiosa. Y unos días antes había cumplido 92 años. De ellos, los últimos sesenta y uno los había pasado en la misma comunidad (Santa María del Pilar de Zaragoza), desde que en el curso 1964/65 se había incorporado a la misma y había empezado una dilatada trayectoria de trabajo y dedicación al colegio.

Prudencio ha sido un religioso fiel y feliz. A veces bromeábamos con él, diciendo que era el único que practicaba el voto de estabilidad: llevaba más de sesenta años en la misma comunidad. Pero ahora, como nos sugería uno de los mensajes recibidos esos días, sí que ha cambiado y lo ha hecho coincidiendo con el año del Jubileo de la Esperanza: ha pasado a la comunidad de los santos, desde la que seguro que seguirá velando por la Compañía de María y por el colegio. Sin duda, más que un vacío difícil de rellenar, Prudencio ha dejado entre sus hermanos marianistas y en todos los que le conocieron una huella imborrable.

Si quiere conocer más sobre la vida de Prudencio Zuazo, SM le invitamos a leer el documento TESTIGOS, en el siguiente enlace: PRUDENCIO ZUAZO ECHAZARRA (1933-2025): GRACIAS, SEÑOR, POR PONER ANTE NOSOTROS UN REGALO COMO PRUDENCIO


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